Sir William Macewen (1848-1924). El nombre de “Neurosurgery”

Jaime Fandiño Franky
Mayo 17 de 2020. Año de la pandemia del Covid-19

From Harvey Cushing´s Macewen Memorial lectura delivered at the University of Glasgow, 1927: “To Macewen belongs the distinction of having been chief pioneer of craniocerebral surgery”.

 

Este ilustre escocés, como todos sus compatriotas, estaba discriminado por los ingleses pero fue quien cambió la vida de ellos con  sus adelantos científicos. Así, inventó el sustituto de los instrumentos de mango de madera o  hueso que se usaban para operar y transformó la cirugía de antiséptica a aséptica. Sospechó porqué se infectaban los pacientes y alcanzó a barruntar que había gérmenes causantes. Retomó los trabajos de Lister, su profesor y logró usar el fenol como desinfectante de los pacientes y las manos del cirujano, disminuyendo enormemente las infecciones quirúrgicas.

 

Fue quien desarrolló un vestido para cirugía que podía esterilizarse. Desarrolló la intubación traqueal (usada hasta nuestros días) en vez de la traqueostomía que se usaba siempre para dar anestesia general (1880). Y, algo fantástico, descubrió el catgut crómico para suturar, con la bella propiedad que se absorbía. El mismo lo preparaba  del intestino de cordero con su enfermera. Hoy día pedimos a la instrumentadora: “Catgut crómico, doñita”. Es un ejemplo de la creatividad y la inventiva científica y un referente para la juventud neuroquirúrgica, ya que demostró que el neurocirujano no es solamente un esclavo de la rudeza de las sala de cirugía, sino que debe inventar cosas, proponer reformas y ser líder en el hospital, la sociedad y el país donde trabaja. Debe salir al sitio donde trabajan y sufren sus pacientes y aprender a comprenderlos. En una palabra, ser sociables, ya que esto lo puede perder si olvida las emociones y sufrimiento de sus coterráneos.

 

El Dr. Macewin nació en la isla de Bute, en el Firth (brazo de mar) de Clyde  en  Escocia  en 1848. Fue un campesino, el duodécimo hijo de un comerciante y marinero, que fue su padre. Vivió pobremente en su tierra natal y allí hizo sus primeros estudios. Posteriormente, y aquí comienza a diferenciarse del tumulto, entró por concurso a la U. de Glasgow para estudiar medicina. Esta universidad siempre ha sido una institución pública como muchas en Europa y nunca ha dejado de innovar, que sin esto no hay inteligencia.

 

¿Qué es el grado de inconsciencia de Glasgow?

 

Pues un homenaje a esta universidad. A veces piensa uno, ¿por qué no podemos decir o hablar de la Escuela de Cartagena, si allí se hizo la primera hemisfectomía en Colombia y  en el FIRE se desarrolló la cirugía de las epilepsias con técnicas propias?. Un neurocirujano egresado de esta universidad debiera ser reconocido porque salió de una escuela ejemplar.

 

El joven  se graduó en 1869, el año en que Lister dejó a Glasgow y de quien fue científicamente muy dependiente. Al contrario de este profesor, que era muy solvente por su familia y económicamente pudiente, fue muy pobre y estudió con dificultades. Podemos decir que había 7 personalidades contemporáneas en la medicina: Coch, Pasteur,  Lister , Macewen , Broca, Jackson y Ferrier todos trabajando en la ciencia de la infectología: tuberculosis, bacteriología, listeriosis (listeria monocitógena), asepsia y antisepsia, anatomía y las incipientes ciencias epileptológicas y estimulación cortical. Todos están actualmente en nuestras mentes: Bacilo de Coch, Pasteurización de la leche, listeria monocitógenes, fenol y catgut crómico y vestidos de cirugía, anatomía y epileptología, via piramidal. Todos en la misma época florida de la medicina, la última mitad del siglo XIX y principios del XX.

 

Antes de Macewen casi todas las cirugías se infectaban y lo cirujanos tenían muy mala fama por esto. Este ilustre hombre, cambió el mundo de la cirugía, al descubrir, o mejor, tomar la idea de Lister, y usar en cirugía el fenol. Como dijimos, desde ese momento las infecciones disminuyeron y los cirujanos pudieron mostrar sus éxitos.  Es interesante saber que Macewin y Lister fueron fieramente criticados por este descubrimiento que terminaron por implantar mundialmente. Era un hombre tímido. Fue invitado al Jhon Hopkins y declinó este honor. Algo parecido a Cushing, quien no se atrevía a ir a las reuniones sociales (20 años después) y si tenía que ir por obligación, se escabullía a los pocos minutos.

 

Los conocimientos de neurología de Jackson fueron ampliados por Macewen y fue así como logró localizar con exactitud las lesiones cerebrales, como meningeomas, abscesos y hematomas. No había en su tiempo Rx. y sin embargo logró operar tumores, abscesos y hematomas solo con un examen altamente minucioso. Es un ejemplo para los nuevos neurocirujanos, que dejan la neurología a los neurólogos o neurofisiólogos, para usar solo las localizaciones groseras en el cerebro. La tecnología ha cambiado la mente del neurociurujano y, por qué no, del mismo neurólogo, que abandona el examen del paciente y lo deja solo como un esclavo de una imagen. Vemos como el nobel neurocirujano, ve el paciente con cefalea y, sin examinarlo, pide una escanografía cerebral. Muchas veces el técnico o el asistente lo llaman para decirle que hay un tumor en el lóbulo frontal y luego lo envía a cirugía. Si el paciente tiene una hemiparesia izquierda postoperatoria, piensa en el edema, pero no se da cuenta cómo mueve los dedos, o el hombro. Basta con decirle, apriete la mano y concluye: PARESIA!!! Es un acto puramente mecánico, que le hace olvidar el valor que da la curiosidad de la semiología neurológica y la anatomía y fisiología de las ciencias neurológicas, de las cuales  debe ser, hoy día, un forzoso comprometido.

 

Una craneoplastia con fragmentos de hueso lo hizo famoso y ser el precursor de este procedimiento. Fue, además, quien acuñó el término NEUROCIRUGÍA (Neurosurgery).  En 1869 describió dramáticamente la neurocirugía:

“Hay dos formidables barreras para avanzar en  esta región; primero que la mayoría de estas cirugías eran practicadas para aliviar procesos inflamatorios, que frecuentemente provocaban la muerte y los cirujanos eran evitados por esto; segundo, el cerebro era un continente obscuro en el cual los cirujanos podían mirar desde lejos, pero sin guías o vías capaces de orientarlos hacia  un área enferma”.(Bryan Jennett).

Pero la neurofisiología apareció al mismo tiempo, con los experimentos de Ferrier, quien practicó en monos la estimulación cerebral con corriente farádica y descubrió que las vías motoras y sensitivas se cruzaba, Esto dio motivo a que Macewen pudiera operar un 1873, operaciones de hematomas, abscesos y meningeomas. Ya teníamos el fenol, el cat-gut y la anatomía demostrada. Qué adelanto tan grande! Su texto de 350 páginas y 60 ilustraciones, con una descripción excelente del hueso temporal y el drenaje venoso de la cabeza, basada en la disección de 450 cráneos y el hecho de describir el resultado de la operación de 24 pacientes  con abscesos cerebrales con solo una mortalidad, es un ejemplo para cualquier neurocirujano moderno; es una obra que aun hoy día vale la pena consultar.

En los mementos posteriores, ya en edad madura, Macewen se dedicó  a la docencia en la Universidad de Glasgow, pero no dejó una escuela de neurocirugía. Lo siguió Horsley y luego Cushing. Murió en su pueblito natal don fue enterrado en el campo santo de la iglesia.

Nota del autor: Realmente los fundadores de la neurocirugía fueron los italianos, epecialmente Guglielmo de Saliceto en el siglo XIII. Oigamos y gravemos estas frases suyas del siglo XIII:

“Una operación de neurocirugía no es cirugía sino solamente ramas de ella. Cirugía es una ciencia sin límites que demanda infinito conocimiento. Aquellos que operan sin el conocimiento científico necesario, pueden tener éxito por suerte  en pocas cirugías. Esto no altera, sin embargo, el hecho que ellos sean hombres irracionales e ignorantes”.

 Las escuelas de Bologna y Milán, entre los años 1250-1306? Marcaron la pauta y supieron separar la neurocirugía de la cirugía general. Hay reportes de tratamiento de daños traumáticos cerebrales por postura de parches especiales, con éxito. Los ingleses siempre han querido ser los pioneros, pero no es así.

 

 

Bibliografía

  1. Bucy, Paul C. Neurosurgical giants.1985
  2. Beniamino Guidetti, et al . Italian Contribution to Origen of. Surgical Neurology 1983;20:335-46.
  3. Jennett, Bryan. Surgical Neurology 1976;6:57-60